Después de la visita al Monasterio, decidimos subir a los lagos de Covadonga, actualmente ya no puedes subir con tu propio coche, debes coger un autobús que te llevará hasta la parte alta con lo que ello conlleva, una carretera llena de curvas en la que parece en todo momento que te vallas a despeñar. Otro inconveniente es la limitación horaria, ya que si pierdes el último…
Tuvimos mala suerte y no pudimos disfrutar de las vistas como se puede ver en las fotos, pero bueno, el paseo fue bastante fresquito y no pasamos mucho calor.









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